Yo sabía que le había escrito a la luna, compañera en la oscuridad.
Septiembre 1998
Mi Luna
Yo puedo
escribir de la Luna
porque
siempre le hablé a la Luna.
Aquel testigo
mudo
de tantos
encuentros.
La Luna,
sólo ella
sabe que una
media luna
puede ser
faro en las sombras
o una rendija
por donde se escapa
la eternidad
La Luna,
sólo ella
sabe de esas
lágrimas
que más de
una noche
se
desparramaron como estrellas
sobre mi
almohada.
La Luna,
sólo ella
pudo
devolverme un poquito de la luz
que me había
robado el cielo.
La luna,
Nuestra Luna,
Perla de mi
universo,
Anhelo en mi
oscuridad.
La luna,
Nuestra Luna,
la misma que
un impiadoso decapitador de ilusiones
dejó morir en
mis manos
“La luna es un astro que
ni siquiera tiene luz”
¿Y mi
Luna ?
¿Y nuestra
Luna ?
Quién
contestará estas preguntas,
si ya no
estás acá, mamá.

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