domingo, 13 de noviembre de 2016



Yo sabía que le había escrito a la luna, compañera en la oscuridad.
Septiembre 1998


Mi Luna

Yo puedo escribir de la Luna
porque siempre le hablé a la Luna.
Aquel testigo mudo
de tantos encuentros.
          
La Luna,
sólo ella 
sabe que una media luna
puede ser faro en las sombras
o una rendija por donde se escapa
la eternidad

La Luna,
sólo ella 
sabe de esas lágrimas 
que más de una noche 
se desparramaron como estrellas
sobre mi almohada.

La Luna,
sólo ella
pudo devolverme un poquito de la luz
que me había robado el cielo.

La luna, 
Nuestra Luna, 
Perla de mi universo,
Anhelo en mi oscuridad.

La luna, 
Nuestra Luna,
la misma que un impiadoso decapitador de ilusiones
dejó morir en mis manos

“La luna es un astro que ni siquiera tiene luz”

¿Y mi Luna ?
¿Y nuestra Luna ?
Quién contestará estas preguntas,
si ya no estás acá, mamá.


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