viernes, 11 de noviembre de 2016




De Francia me traje azúcar en cuadraditos, como los que habia en lo de mi querida abuela Beli. Pense que no existian más, que se habían ido con ella.
Pero la vida  tiene esto de lindo... descubrir que nadie se va totalmente y que si uno esta atento  nos podemos encontrar hasta en una góndola de supermercado...
En un Terrón de azúcar.

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